1. Introducción 2. Conceptos Básicos de Discapacidad 3. Contexto de la Población con Discapacidad 4. Marco Legal 5. Integración Social de Personas con Discapacidad 6. Integración Laboral de Profesionistas con Discapacidad 7. Movimiento Congruencia Evaluación Final Encuesta de Retroalimentación Complementos Bibliografía
 

 

 

5.2 Integración Social
 

 

Integración de personas con discapacidad en etapas previas a la laboral (familia, escuela, sociedad)

  • Como principio, la integración es el reconocimiento del derecho a la plena participación de todos los seres humanos, en la dinámica social, cultural, política, económica y educativa de la comunidad a la que pertenecen, sin distinciones de ninguna índole.
  • Las personas con discapacidad se enfrentan a distintos problemas que van más allá de la exclusión en el entorno laboral.

Existen algunas actitudes que se dan por parte de las personas con discapacidad o de sus familiares, amigos o compañeros de trabajo y son una barrera para la integración de las personas con discapacidad.

  • La primera actitud negativa es el rechazo, la negación de la realidad. Este rechazo nunca es totalmente abierto y en ocasiones se da de forma inconsciente en la familia, escuela y trabajo.
  • Otro comportamiento negativo es el temor al poner de manifiesto la incapacidad de una persona de afrontar la realidad, de tomar decisiones, de adaptarse a una nueva situación y de buscar los medios necesarios a fin de resolver las dificultades.
  • La actitud de sobreprotección del hijo/amigo/hermano/empleado discapacitado. A primera vista, esta actitud muestra empatía e interés, al hacerlo, le impiden a la persona con discapacidad cualquier grado de autonomía y limitan su desarrollo en sociedad.

El éxito en los procesos de integración, depende del compromiso, cooperación, trabajo y participación activa de la Familia, el Sistema Educativo y la Comunidad.

  • La familia deberá ofrecer oportunidades suficientes para desarrollar aquellas habilidades y competencias personales y sociales que permitan a sus miembros crecer con seguridad y autonomía, siendo capaces de relacionarse y de actuar satisfactoriamente en el ámbito social. Un ambiente familiar sano y unido, constituye el mejor para el desarrollo personal de la persona con discapacidad. El niño con discapacidad no debe constituir un «peso» para sus padres o para sus hermanos, sino un miembro más.
  • Por su parte, el sistema educativo, debe considerar a cada individuo en forma particular, con un ritmo y estilo de aprendizaje propio y con necesidades únicas, que en muchas ocasiones darán origen a metas educativas diferentes, pero que no se traducen en un obstáculo para el aprendizaje.
  • Este apoyo y adquisición de nuevos conocimientos se logra a través de un trabajo de equipo en el que participan padres, profesores y compañeros.
  • Por ultimo, la sociedad y los empleadores, deberán fomentar el derecho de las personas con discapacidad a compartir espacio, trabajo y vivienda de manera natural con los que no padecen alguna discapacidad, evitando en todo momento cometer los errores antes mencionados de rechazo, temor y sobreprotección.