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Integración de personas con discapacidad en etapas previas a la laboral (familia, escuela, sociedad)
- Como principio, la integración es el reconocimiento del derecho a la plena participación de todos los seres humanos, en la dinámica social, cultural, política, económica y educativa de la comunidad a la que pertenecen, sin distinciones de ninguna índole.
- Las personas con discapacidad se enfrentan a distintos problemas que van más allá de la exclusión en el entorno laboral.
Existen algunas actitudes que se dan por parte de las personas con discapacidad o de sus familiares, amigos o compañeros de trabajo y son una barrera para la integración de las personas con discapacidad.
- La primera actitud negativa es el rechazo, la negación de la realidad. Este rechazo nunca es totalmente abierto y en ocasiones se da de forma inconsciente en la familia, escuela y trabajo.
- Otro comportamiento negativo es el temor al poner de manifiesto la incapacidad de una persona de afrontar la realidad, de tomar decisiones, de adaptarse a una nueva situación y de buscar los medios necesarios a fin de resolver las dificultades.
- La actitud de sobreprotección del hijo/amigo/hermano/empleado discapacitado. A primera vista, esta actitud muestra empatía e interés, al hacerlo, le impiden a la persona con discapacidad cualquier grado de autonomía y limitan su desarrollo en sociedad.
El éxito en los procesos de integración, depende del compromiso, cooperación, trabajo y participación activa de la Familia, el Sistema Educativo y la Comunidad.
- La familia deberá ofrecer oportunidades suficientes para desarrollar aquellas habilidades y competencias personales y sociales que permitan a sus miembros crecer con seguridad y autonomía, siendo capaces de relacionarse y de actuar satisfactoriamente en el ámbito social. Un ambiente familiar sano y unido, constituye el mejor para el desarrollo personal de la persona con discapacidad. El niño con discapacidad no debe constituir un «peso» para sus padres o para sus hermanos, sino un miembro más.
- Por su parte, el sistema educativo, debe considerar a cada individuo en forma particular, con un ritmo y estilo de aprendizaje propio y con necesidades únicas, que en muchas ocasiones darán origen a metas educativas diferentes, pero que no se traducen en un obstáculo para el aprendizaje.
- Este apoyo y adquisición de nuevos conocimientos se logra a través de un trabajo de equipo en el que participan padres, profesores y compañeros.
- Por ultimo, la sociedad y los empleadores, deberán fomentar el derecho de las personas con discapacidad a compartir espacio, trabajo y vivienda de manera natural con los que no padecen alguna discapacidad, evitando en todo momento cometer los errores antes mencionados de rechazo, temor y sobreprotección.
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