
Etiqueta en la comunicación con personas con discapacidad:
Cuando hable con una persona con discapacidad, hágalo de forma directa y no a través de un intérprete o acompañante.
Al ser presentado con una persona con discapacidad, es apropiado ofrecer estrechar las manos. Las personas con uso limitado de sus manos o con brazo artificial usualmente pueden hacerlo (saludar con la mano izquierda es aceptable).
Al encontrarse con una persona con dificultades visuales, siempre identifíquese usted y a los acompañantes, en caso de haberlos. En pláticas de grupo, siempre habrá de identificar a quién se está dirigiendo.
Si ofrece ayuda, espere siempre hasta que sea aceptada. Entonces escuche o pregunte por instrucciones.
Trate a los adultos como adultos. Siempre diríjase a las personas con discapacidad de la misma forma en que lo hace con los demás, bajo la misma circunstancia (no se recomiendan conductas paternalistas hacia las personas que usan silla de ruedas).
Apoyarse o colgarse de la silla de ruedas de una persona, es similar a apoyarse o colgarse de la persona y es considerado muy molesto. La silla es parte del espacio corporal de la persona que la usa.
Escuche atentamente cuando hable con una persona que habla con dificultad. Sea paciente y espere a que la persona acabe de hablar en lugar de corregirlo o tratar de hablar por él. En caso necesario, haga preguntas cortas que requieran de una respuesta corta, o algún gesto como respuesta. Nunca pretenda entender al tener dificultad al hacerlo. Por el contrario, repita lo que entendió y permita a la persona responder. La respuesta le dará a usted la clave y facilitará el entendimiento.
Al hablar con una persona en silla de ruedas, o que use muletas, deberá usted ponerse al nivel de sus ojos, frente a la persona, facilitando así la conversación.
Para captar la atención de una persona que es sorda, toque a la persona en el hombro o bien haga ademanes con sus manos. Mire directamente a la persona, hable claro y despacio, de manera expresiva, de tal forma que determine si la persona puede leer sus labios. No todas las personas que son sordas pueden leer los labios. Habrá de ser sensible con las personas que sí leen labios, tomando en cuenta lo siguiente: hablar con la cara descubierta y de frente a la fuente luminosa disponible, manteniendo manos, cigarro, y comida fuera de nuestra boca al hablar.
No deberá usted avergonzarse en caso de usar expresiones comunes aceptables, tales como – te veo después, ¿oíste eso?, aunque parezca relacionarse con la discapacidad de la persona. No tema preguntar.
|